En el templo y por las casas

En una de las reflexiones que hace unos días compartimos, hablamos acerca de la vocación de los discípulos - entendida como llamada a una misión.


Las comunidades en sí mismas, también tienen vocaciones, con distintos perfiles: algunas en el orden social, otras en el orden de la intercesión, otras en algún ministerio o servicio, las hay centradas en el estudio de la Palabra y en la adoración y la alabanza. Pero sea cual sea la misión, el propósito es el mismo: siempre en orden a construir el reino de Dios en el mundo


Cuando meditamos en esto, siempre nos llama la atención, lo que nuestros primeros hermanos nos dejaron como enseñanza de su accionar, allá cuando en las primeras épocas, llenos del fervor y del compromiso con los que el Espíritu Santo ungía a las primeras comunidades cristianas:"...tanto en el Templo como en las casas, no cesaban de enseñar y de anunciar la Buena Noticia de Cristo Jesús" (Hechos 5:42)


En ese hito de atención intuimos una llamada vocacional comunitaria, a la que quizás tú, que nos estás leyendo, puedes ayudarnos a poner en práctica, a la vez que te sirva a ti también.


¿De qué manera?


Si tienes dudas de fe; si asistes a las celebraciones y te quedas con expectativas de poder comentar con alguien o hacerle preguntas; si te parece que Dios puede ser una opción de cambio en tu vida pero no tienes idea cómo; si necesitas de oración intercesora para ti o alguien querido; o simplemente  quieres conocer cómo es una reunión de comunidad, puedes invitarnos a llevar la comunidad a tu casa o algún lugar donde podamos reunirnos contigo y cuatro o más familiares o amigos.


Piénsalo, podemos beneficiarnos todos. Tú al recibir lo que Dios puede regalarte a través de nosotros. Nosotros cumpliendo con nuestro deber misionero.


En nuestra página de contacto, encuentras las vías de comunicación disponibles para coordinar el encuentro, te aseguramos que no te vas a arrepentir.

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