Entradas

Mostrando entradas de julio, 2009

La Paz de Cristo, instrumento de discernimiento

San Ignacio de Loyola (1491-1556), fundador de los jesuitas
Ejercicios espirituales: reglas para un mejor discernimiento de espíritus (329 a 335) «Que la paz de Cristo actúe de árbitro en vuestros corazones» (Col 3,15) Es propio de Dios y de sus ángeles, en sus mociones, dar una verdadera alegría y gozo espiritual, alejando toda tristeza y turbación suscitada por el enemigo. Por el contrario, es propio de éste último luchar contra esta alegría y consolación espiritual, proponiendo aparentes razones, sutilezas y continuados sofismas. Tan sólo Dios nuestro Señor da al alma la consolación sin causa precedente. En efecto, es propio del Creador, entrar, salir, producir mociones en el alma, atrayéndola toda entera al amor de su divina Majestad. Digo sin causa, es decir, sin ningún sentimiento anterior ni conocimiento de un objeto gracias al cual vendría esta consolación... Es propio del ángel malo, que se transforma en «ángel de luz» (2Co 11,14), ir primeramente en el mismo sentido del alma fi…

¿En quién confía tu corazón?

CIC 1718 Las bienaventuranzas responden al deseo natural de felicidad. Este deseo es de origen divino: Dios lo ha puesto en el corazón del hombre a fin de atraerlo hacia él, el único que lo puede satisfacer: Ciertamente todos nosotros queremos vivir felices, y en el género humano no hay nadie que no dé su asentimiento a esta proposición incluso antes de que sea plenamente enunciada. ¿Cómo es, Señor, que yo te busco? Porque al buscarte, Dios mío, busco la vida feliz, haz que te busque para que viva mi alma, porque mi cuerpo vive de mi alma y mi alma vive de ti (S. Agustín, conf.) ESQUERDA BIFET, Juan, Diccionario de San Juan de Ávila, BAC, Madrid 1 CORAZÓNLa doctrina avilista tiene una fuerte base bíblica y teológica, pero también posee una dinámica interna y vivencial, que apunta a suscitar una respuesta por parte del corazón humano. El amor de Dios suscita amor, búsqueda y deseos de encuentro, modos de pensar-sentir-querer, según el corazón del mismo Dios. "El principal cuidado del…